Mostrando entradas con la etiqueta Suelo pélvico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Suelo pélvico. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de enero de 2012

En qué te puede ayudar el Fisioterapeuta durante el embarazo?

Cuando una mujer se queda embarazada experimenta, a lo largo de todo el proceso, cambios físicos que van más allá del diámetro de su barriga.

Su columna, sus caderas, sus articulaciones y su musculatura, entre otros, se irán adaptando para albergar al bebé y dar a luz posteriormente.

Todas estas modificaciones le provocarán molestias a la futura mamá y los cuidados de un fisioterapeuta le serán de gran ayuda para minimizar los dolores normales del proceso, prepararla para el parto e ir compensando los cambios en su cuerpo.

¿Cómo puede ayudar el fisioterapeuta a la mujer embarazada?
Las caderas se ensancharán gracias a la hormona relaxina, que ablanda la sinfisis del púbis, aumentando el espacio para el paso del bebé en el parto.

Durante el embarazo es normal que este espacio aumente en 2-3 mm, cuando en la situación habitual de ausencia de embarazo suele medir unos 4 o 5 mm. Si el espacio es de 10 mm o más, se diagnóstica diástasis.

Es normal que esta separación provoque dolor y molestias al caminar, al bajar o subir escaleras, al separar las piernas, en la parte baja de la espalda y del suelo pélvico y en la cara anterior de las extremidades inferiores.

En estos casos, el fisioterapeuta puede actuar, siempre de conformidad con el médico, con técnicas suaves de manipulación articular; hacer uso de la electroterapia, más concretamente los ultrasonidos (no está contraindicado el uso para embarazadas) para disminuir el dolor; masaje para aflojar la musculatura tensa; y el mantenimiento óptimo del tono de los abdominales y el suelo pélvico para evitar la hipermovilidad de la cintura pélvica.

La aplicación de frio, el reposo activo y el uso de una faja especial, puede proporcionar un alivio rápido de estas molestias.




Otros de los cambios que provocan molestias son el crecimiento del pecho y el peso del bebé causando dolores de espalda y/o ciática.


(la presión del bebé sobre los nervios, provoca el dolor)

En estos casos, el fisioterapeuta mediante masajes, técnicas suaves, estiramientos y consejos sobre higiene postural conseguirá aliviar en gran medida estos dolores.

Es importante también que la mujer se vaya preparando fisicamente. Una mujer con un buen fondo aeróbico, una buena musculatura general, principalmente del suelo pélvico, con resistencia muscular y fuerza, gozará no solo de una pronta recuperación, sino de una disminución del tiempo de trabajo de parto y de la posibilidad de evitar que le practiquen una episiotomía o sufrir desgarros.



El fisioterapeuta podrá personalizar a la futura mamá un programa de acuerdo a su estado evolutivo en cada momento y a sus necesidades, donde se engloben ejercicios de tonificación, elasticidad, ejercicios perineales, respiratorios y de relajación, porque también es importante que la mujer tenga bajo control los niveles de estrés.

Practicar Pilates o yoga, acudir a las clases de preparto, estirar cada día y andar, también son buenos complementos para estar en forma.

mímate!!!

artículo publicado para guía infantil:
http://www.guiainfantil.com/articulos/embarazo/la-fisioterapia-en-el-embarazo/



Sígueme en Twitter: @7maryann
En Facebook: www.facebook.com/mimate.un.poco

jueves, 26 de enero de 2012

¿Incontinencia Urinaria por practicar deporte?

Un entrenamiento descompensado puede provocar, a la larga, pérdidas de orina en mujeres deportistas.

Las mujeres deportista son un grupo de riesgo de padecer incontinencia urinaria. Su prevalencia va desde el 8 al 40% al que se le asocia principalmente la IUE ( Incontinencia urinaria de esfuerzo). La actividad física implica un aumento de la presión intraabdominal que incide sobre la masa visceral y el suelo pélvico, con el consecuente resultado de un cierre uretral deficiente durante el esfuerzo.

Para ser más clara, la Incontinencia Urinaria de Esfuerzo se define como la perdida involuntaria de orina cuando se produce un aumento de la presión abdominal. Esto ocurre cuando aparece tos, estornudos, risa, cuando se levanta objetos, cambios de posición.

El suelo pélvico es un conjunto de músculos situados en la base de la pélvis cuya función es la de sostener el útero, la vejiga y el intestino grueso. También alberga la salida de la uretra, la vagina y el ano.

El estado muscular óptimo es necesario para prevenir prolapsos e incontinencias. Para la mujer con IUE, la perdida de orina puede llegar a ser un problema no solo higiénico sino también laboral, social y emocional.

En los últimos años, el deporte entra a formar parte del listado de factores de riesgo junto con ser joven, nulípara (no haber dado a luz), físicamente activa y saludable.

Se debe a la descompensación entre las musculatura del suelo pélvico y la abdominal. Las deportistas en sus planes de entrenamiento tienen en cuenta el estado de toda la musculatura pero olvidan ejercitar también el suelo pélvico.

Si una mujer tiene unos abdominales muy tonificados, aumentará la presión interna sobre los órganos abdominales (intestinos, estomágo, hígado...) y pélvicos (útero, vejiga), es decir, los empujará hacia abajo. Si la musculatura del suelo pélvico no está trabajada, no está tonificada, provoca que el esfinter uretral, por donde sale la orina, esté debil y no pueda cerrase cuando por ejemplo, se salte, se corra, se cargué peso, se lancé una jabalína o simplemente se ría.

La solución es sencilla, la prevención es importante. Se debería añadir en los planes de entrenamiento, un apartado focalizado para el suelo pélvico. Al ser músculos, se han de trabajar como tales teniendo en cuenta que se fatigan rápido. Ejercicios de activación perineal, electroestimulación o conos vaginales (diferentes pesos), son algunos de las opciones que existen y se practican para fortalecer el suelo pélvico.

Si ya se sufre de incontinencia, existe una amplia gama de técnicas a nivel fisioterapéutico con el objetivo de requilibrar la musculatura pelviana, que van desde la realización de eejrcicios tipo Kegel, pasando por electroestimulación funcional hasta técnicas de reforzamiento del suelo pélvico, entre otros.


La IUE tiene recuperación temprana,solo hay que empezar a tratarla al primer signo de escape. rodearse de profesionales que nos puedan personalizar el entrenamiento perineal a la disciplina que se practique.


Artículo para Spain Sport Network:
http://www.spainsn.com/incontinencia-urinaria-por-practicar-deporte




Sígueme en Twitter: @7maryann
En Facebook: www.facebook.com/mimate.un.poco

lunes, 23 de enero de 2012

Cómo prevenir los desgarros en el parto?

La mejor forma de añadir elasticidad al periné, que es el conjunto de músculos de la base de la pélvis que sostienen el útero y los esfínteres tanto vesical como uretral, es mediante el masaje perineal.


Este masaje es necesario para que toda la zona tenga la capacidad de adaptarse al paso del bebé hacia el exterior con el menor riesgo posble de sufrir un desgarro o minimizar la necesidad de practicar una episiotomía.


El masaje debe realizarse con regularidad. Se aconseja la utilización de aceites que faciliten la técnica y puede ser ejecutado por una misma.

Bien es cierto que, a medida que pasan las semanas y por la incomodidad del tamaño de la tripa, esta tarea se complica para la mujer y aunque puede seguir siendo ella quien lo ejecute con ayuda de un espejo, es más práctico que la pareja o un especialista te ayude a llevarlo a cabo.

¿Qué tener en cuenta al realizar el masaje perineal?

Para que sea más efectivo se debe realizar desde al menos, seis semanas antes del parto.

La futura mamá debe ser constante y emplear unos cinco o seis minutos cada día en el masaje. El aceite de rosa mosqueta es el más utilizado, aunque es válidos también el aceite de oliva virgen, nunca los perfumados.
Es importante que la mujer esté relajada, cómoda, que haya limpiado bien la zona y que no toque la zona de la uretra y el clítoris. Si se tiene alguna herida en las manos o si va a ser otra persona quien lo haga, es recomendable usar guantes de látex.

Se debe tener en cuenta que los dedos han de estar bien lubricados para que no provoque molestias.

¿Cómo se hace el masaje perineal?
Primero, debemos asegurarnos de tener los dedos bien lubricados. Si es la mujer quien lo va a hacer, se utilizan los dos pulgares, si es otra persona, los índices.

Se introducen los dedos a 2-4 cm y se dibuja una "U" estirando hacia afuera, estirando las paredes de la vagina, con firmeza, pero sin dolor.

Se empieza en la parte alta sin tocar la uretra hacia la parte baja en dirección al ano y una vez alli, se presiona hasta sentir un leve quemazón, se debe aguantar y aprender a relajarse, pues servirá de entrenamiento para cuando en el día del parto, la cabeza del bebé pase por ese punto.

A continuación, debemos ir dibujando la "u" de arriba a abajo y viceversa hasta cubrir los 5 mínutos e ir incrementando el tiempo cada día. Los primeros días se nota la muscultarura tensa, pero si se practica con regularidad, poco a poco, se notarán los cambios.



Antes de comenzar y como final del masaje, es conveniente hacer unos masajes preparatorios. Utilizando aceite, masajea los labios externos e internos, dibujando círculos, presionando con suavidad y estirando con cuidado los labios

Ir siempre de abajo arriba, dedicarle al masaje unos minutos para hacer que la sangre llegue precalentando la zona y así prepararla para el masaje perineal.

El fisioterapeuta experto en suelo pélvico podrá indicarte los pasos a seguir en caso de duda.

En el parto, relájate y canaliza el dolor

La mujer debe afrontar el parto con la mayor serenidad y tranquilidad que se pueda. Es importante que sepa relajarse, canalizar el dolor y utilizar la respiración como aliado.


De nada sirve que se haya masajeado antes, que haya hecho los ejercicios de tonificación del suelo pélvico, que sepa qué respiraciones se han de hacer en cada momento, sí a la hora de la verdad, no puede relajarse y ser consciente de lo que ocurre en cada momento (hablando de parto natural) para saber cuándo ha de empujar, cuándo ha de relajarse y cuándo ha de recuperar fuerzas.

El nacimiento es algo natural que ocurrirá igualmente, pero si tenemos las herramientas para que sea más seguro, más rápido, menos doloroso y menos traumático para nuestro cuerpo, aprovechémoslas.



Mímate!!!


Artículo publicado como colaboradora en guía infantil



Sígueme en Twitter: @7maryann
En Facebook: www.facebook.com/mimate.un.poco

jueves, 8 de diciembre de 2011

Cuídado del suelo pélvico durante el embarazo

¿Qué hacer para tener un suelo pélvico tonificado y elástico?

El suelo pélvico es el conjunto de músculos situados en la base de la pelvis, dispuestos como una hamaca, y que sirven de apoyo a la vejiga, al intestino grueso y al útero. Se podría decir que se divide en una zona anterior donde se encuentran la vagina y la uretra, y en otra parte posterior donde se encuentra el orificio anal. Como conjunto de músculos que es, éstos también se pueden ejercitar y es vital para evitar disfunciones que así sea. El buen estado anatómico del suelo pélvico previene alteraciones tales como los prolapsos, las disfunciones sexuales y las incontinencias urinarias.




¿Qué papel juega el suelo pélvico en las mujeres embarazadas?

Durante el embarazo, las mujeres debido a la relajación del esfiter uretral y del peso que va adquiriendo el bebé, pueden tener perdidas de orina. Por eso, si se tiene un buen estado de la musculatura del suelo pélvico, se pueden evitar esas pequeñas fugas. También es importante saber contraerlo y relajarlo a voluntad para tener un control total de los pujos durante el parto. Un buen suelo pélvico asegura una pronta recuperación y la disminución de posibilidades de sufrir incontinencia de esfuerzo. Por último y no menos importante, es tener una musculatura elástica en el periné para prevenir los desgarros durante el parto.




Un suelo pélvico tonificado y elástico

El suelo pélvico, como conjunto de músculos, puede contraerse y relajarse a nuestra voluntad. Los ejercicios de Kegel son los más conocidos y utilizados por las mujeres por su fácil comprensión y por la posibilidad de poder ejecutarlos en cualquier momento y en cualquier lugar con total discreción. Es importante que podamos controlar tanto la contracción como la relajación, ya que es igual de perjudicial una musculatura hipertónificada como una musculatura débil.


Para conseguir una musculatura elástica y que dé de si durante el parto, es esencial masajear la zona con regularidad para favorecer una buena irrigación de la zona y así aumentar su elasticidad. Sería interesante que en la medida que se pueda, la mujer pida una valoración de su estado perineal, para ver de qué estado parte y focalizar mejor los ejercicios o los posibles tratamientos para su cuidado.




Cuidados tras el parto

Después de dar a luz, siempre y cuando el bebé haya atravesado el canal de parto y no haya nacido por césarea, puede verse afectado el suelo pélvico por el paso del bebé, la instrumentalización, la episiotomía o los desgarros. Una pronta intervención de reeducación y rehabilitación del mismo, ya desde los primeros días, acortará el tiempo de recuperación del suelo pélvico.

Si se ha precisado episiotomía o hubo un desgarro, debemos cuidar bien la cicatriz para que no se formen queloides (engrosamiento del tejido), mediante apositos especiales, tratamientos láser o masajes. El mantenimiento del suelo pélvico no ha de focalizarse sólo en el periodo del embarazo o del posparto. La mujer a lo largo de toda su vida debe mimar y mantener la zona en buen estado, pues prevendrá en un futuro, posibles complicaciones.





Nota: Ver el post: La importancia de ejercitar el suelo pélvico a cualquier edad.



Sígueme en Twitter: @7maryann

jueves, 3 de noviembre de 2011

Pilates y el parto

Tras nueve meses, la mujer embarazada ha de afrontar la última parte de su gestación, el parto. Unos días antes, por lo general, el bebé ya se ha colocado hacia abajo y emprenderá, en ese momento, el descenso por el canal uterino hacia el exterior, hacia la vida. Se considera que una mujer inicia el parto con la aparición de contracciones uterinas regulares, que aumentan en intensidad y frecuencia. 


El parto tiene tres fases, descenso, alumbramiento y expulsión de la placenta. El parto puede ser "natural" o "instrumentalizado". 

Dar a luz requiere un gran esfuerzo de la madre y la necesidad de convivir con el dolor. El dolor aporta a la madre la información sobre cómo se va desarrollando el proceso de dar a luz y las contracciones y la frecuencia le indican cuando ha de hacer pujos o empujar, mantener o ayudar al bebé en su descenso hasta la salida completa al mundo exterior. En ocasiones, por alguna complicación o por facilitarle a la madre este proceso, se opta por administrarle la epidural o practicar una cesárea. Con la cesárea, la futura mamá podrá descansar, pero con la epidural, igualmente deberá pujar, eso sí, sin dolor, lo que le dificultará, a menos que esté bien entrenada, saber dónde ha de focalizar su esfuerzo.



¿Qué porta el método Pilates a la embarazada durante el parto?

Si es un parto natural, con o sin epidural, la madre deberá ayudar en el proceso mediante los "pujos". Para ello, deberá haber aprendido a respirar y a focalizar ese esfuerzo, a bien de conseguir que el niño nazca. Un parto puede que sea rápido o que se necesiten horas para conseguirlo. Por este motivo, la madre ha de estar en buena forma física. Cierto es que está en la naturaleza de la mujer dar a luz, pero más cierto es, aún si cabe, que una mujer con una buena condición física, con conocimiento de su cuerpo, con capacidad de focalizar el esfuerzo a la musculatura necesaria para pujar, con un buen estado del suelo pélvico y con buena resistencia aeróbica, tendrá más posibilidades de que el parto sea rápido.




Mediante el método Pilates, la mujer aprenderá a tonificar su suelo pélvico, a controlar cuando quiere activarlo y cuando quiere relajarlo, previniendo desgarros y disminuyendo el tiempo de recuperación tras el parto. Con los ejercicios de Pilates durante el embarazo también conseguirá un buen estado de los abdominales, que le ayudarán en los pujos y a conseguir que el parto sea más rápido.

Pilates es un método consciente, que se rige en base a la coordinación de los movimientos con la respiración, proporcionando una buena oxigenación, mayor capacidad aeróbica y física. La mujer durante el parto tendrá más resistencia para afrontarlo consiguiendo al tiempo, mayor control de la situación lo que le ayudará a disminuir la ansiedad y la preocupación de que todo va a salir bien. 




¿Cuál es el origen del Pilates?

El método Pilates nació a principios del siglo pasado por la necesidad de un hombre, Joseph Humbertus Pilates, de conseguir un buen estado físico y mental, ya que desde la infancia tuvo problemas asmáticos y raquitismo. Su interés por el funcionamiento del cuerpo humano, le llevó a elaborar una tabla de ejercicios donde combinaba principios orientales, como el yoga, con ejercicios rehabilitadores, consiguiendo beneficios que van desde la correción postural hasta la tonificación y resistencia muscular, la elasticidad, y gracias a la concentración, al movimiento consciente y a la respiración, un conocimiento y control sobre el cuerpo extraordinario.


Mímate!!!

Este artículo lo escribí para guía infantil.com
http://www.guiainfantil.com/articulos/embarazo/ejercicios/el-parto-y-el-metodo-pilates/




Sígueme en Twitter: @7maryann

martes, 1 de noviembre de 2011

Pilates y el Embarazo

La práctica del método Pilates durante el embarazo es muy útil para ayudar a las futuras mamás a adaptarse a los nuevos cambios. No importa si antes no se había realizado ninguna clase, incluso si se desconocía su existencia, se puede practicar desde cualquier momento del embarazo hasta el último día, siempre que el embarazo no sea de riesgo. El método trabaja la respiración, la corrección postural, la elasticidad y el suelo pélvico.





Pilates en el embarazo

La mujer embarazada experimentará cambios en su cuerpo desde los primeros días. Esos cambios van desde los músculo-esqueléticos, anatómicos, hormonales, circulatorios, cardiopulmonares hasta alteraciones en los ciclos de sueño, entre otros. Realmente, el cuerpo de la mujer vive una crisis, entendiendo crisis como cambio brusco, y además, estos cambios se producen dentro de un proceso rápido. En nueve meses, la mujer cambiará, se transformará, se adaptará, se preparará y lo hará para cubrir todas las necesidades del bebé.


El útero de la mujer es el que sufre una transformación mayor. Es un órgano pélvico, pero durante la mayor parte del embarazo, se convierte en abdominal porque el espacio no está acotado por estructuras óseas y permite más libertad para acoger al bebé en su crecimiento. Este hecho supone variaciones como el desplazamiento de los órganos viscerales, el aumento de la presión sobre la vejiga, la distensión de los músculos abdominales y el aumento en las curvas de la columna, desplazando a su vez, la línea de gravedad. Las futuras mamás adquieren una nueva postura; en realidad, es una postura de protección hacia el bebé y de preparación al parto. Se realiza de manera inconsciente. Por una parte, se "cierran " (se vuelcan) hacia el bebé, "lo protegen" con su actitud postural, y por otra, separan más la piernas para provocar la apertura de la pelvis, tan necesaria a la hora del parto como para poder andar, contrarrestando los cambios en el equilibrio.



Pilates: ¿qué puede hacer por ti?

La base del Pilates es el powerhouse, que se localiza justo donde el bebé va a crecer. El conocimiento de cómo activar está zona, de cómo mantener el tono óptimo de la musculatura durante el embarazo, de cómo trabajar el suelo pélvico, de cómo respirar, va a provocar, entre otros beneficios, la disminución de dolores de espalda, una mayor estabilidad y contención del bebé, también baja el riesgo de la separación de los rectos por la distensión lógica de los abdominales, preserva la capacidad respiratoria y previene la incontinencia urinaria de esfuerzo. Además, como a partir del trabajo de la "mansión del poder" también se trabaja el resto del cuerpo, ayuda a ganar resistencia física, tan necesaria para afrontar el parto, y activa la circulación. Un método muy completo del que se pueden beneficiar las mujeres embarazadas.

Mansión del poder

¿Quieres saber más sobre Pilates?

El método Pilates nace a principios del siglo XX de la mano del alemán Joseph Humbertus Pilates. Joseph era un niño enfermizo, que padecía asma y raquitismo. Un médico, amigo de la familia, le regaló un libro de anatomía. A raíz de este regalo y debido a su afán por conocerse bien, ideó un método donde aunó los principios de distintas disciplinas, como el yoga y la gimnasia, a sus conocimientos de rehabilitación, todo coordinado con el control mental y la respiración. En sus orígenes, Joseph lo llamó Contrology (contrología), el arte de la mente de controlar el cuerpo y dio el nombre de Powerhouse (Mansión del poder), al conjunto de músculos formados por el transverso abdominal, el diafragma, los oblicuos, el recto abdominal, los paravertebrales, los glúteos y todos los que conforman el suelo pélvico, es decir, al conjunto de músculos, externos e internos, comprendidos entre las costillas y el suelo pélvico. Estos músculos tienen la función de sujetar la columna vertebral, los órganos y asegurar una correcta postura consiguiendo, entre otros beneficios, prevenir dolores de espalda.



 
Este articulo lo publiqué en guía infantil.com  hace unas semanas. Ahora lo incluyo en mi blog para que perdure siempre.
 
 
Mímate!!
http://www.guiainfantil.com/articulos/embarazo/ejercicios/pilates-y-embarazo-beneficios-para-la-futura-mama/



Sígueme en Twitter: @7maryann

jueves, 13 de octubre de 2011

La importancia de ejercitar el suelo pélvico a cualquier edad.

El suelo pélvico es un conjunto de músculos situados en la base de la pélvis cuya función es la de sostener el útero, la vejiga y el intestino grueso. También alberga la salida de la uretra, la vagina y el ano. El estado muscular óptimo es necesario para prevenir prolapsos e incontinencias



Como cualquier otro músculo, éstos también se pueden ejercitar. Durante el embarzao y la menopausia son las etapas donde mejor debemos tener nuestro suelo pélvico porque son los momentos más vulnerables en sufrir incontinencias.

Ejercitar esta zona es relativamente fácil, el único escollo es saber focalizar la contracción sin compensar con la activación del glúteo. Es frecuente que cuando se pide que se active el suelo pélvico se apriete el culete y es lo que debemos evitar.

¿Cómo se consigue?

Hagamos la prueba, imaginemos que tenemos ganas de ir al baño porque tenemos ganar de orinar y no tenemos un servicio a mano, de forma natural cerrariamos esfinters, esa activación provoca la contracción de la parte anterior del suelo pélvico, la parte posterior se activaría de igual forma si en vez de orinar quisieramos hacer "popo" y no encontramos un baño a mano. Esa contracción del esfinter anal también se consigue por la activación del suelo pélvico posterior.   Ojo con apretar el glúteo, solo queremos cerrar el esfinter anal.




Una vez hemos conseguido saber como se activa, podemos jugar con el tiempo y la intensidad.

Contracción simple:

Realizamos una contracción aguantamos unos segundos y descansamos  (5 series)

Contracción máxima:
Contraemos todo lo que podamos, notamos como es suelo pélvico se eleva hacia e interior de la pélvis, aguantamos unos segundos y después relajamos (5 series)

Contracción Latido:
Contraemos en intensidad moderada a modo de latido, contracciones cortas y rápidas (5 series de 10 latidos)

Contracción mixta:
Realizamos una contracción máxima y desde ahí, desde esa intensidad realizar pequeñas contracciones a modo de latido sin perder la intensidad máxima. (5 series)

Estos 4 ejercicios se pueden ir aumentando en número de repticiones con el paso del tiempo y a medida que vamos teniendo más control. Lo bueno es que se puede hacer en cualquier lugar, en cualquier momento con toda discreción. Lo más practico es intentar incluirlos en nuestra vida cotidiana y asociarlo a situaciones practicas como por ejemplo, realizarlo mientras nos lavamos los dientes, esperamos en un semáforo o vemos la televisión.


Si sentimos que no podemos, que no sabemos focalizar la contracción, sabed que hay fisioterapeutas especializados en suelo pélvicos que nos pueden valorar en que estado tenemos el suelo pélvico, nos pueden ayudar a saber contraerlo y nos pueden indicar las ayudas existentes que hay para fortalecerlo.


Últimos consejos

Siempre que se salte, tose, estornude, se hagan ejercicios abdominales o se alce peso, hacerlo con el suelo pélvico activado, así evitaremos tener perdidas de orina con el tiempo.

Rodearse de profesionales y sobre todo...

Mímate!!!



Sígueme en Twitter: @7maryann