Mostrando entradas con la etiqueta Parto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Parto. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de febrero de 2012

Cómo respirar durante el parto

El momento del parto es especial. Por fin, llegará al mundo el bebé que durante meses has sentido, has soñado y ya amas.

Este último paso es muy importante y has de estar preparada. La respiración durante el parto es una herramienta muy útil, no sólo por el aporte de oxígeno al bebé, sino también porque disminuye el dolor propio de las contracciones y consigue relajar a la madre.


Es importante que la madre esté relajada para poder centrarse en todo el proceso, bien es cierto que de una forma u otra el bebé nacerá igualmente, pero sí la madre está relajada podrá focalizar mejor los esfuerzos, podrá aplicar las respiraciones acordes a cada fase y tendrá un mejor parto.



Tipos de respiración y modos de expulsión del aire durante el parto

Hay diferentes tipos de respiración: torácica, costal, abdominal, dorsal, soplido vela...

Para simplificar y dar seguridad a la mujer en el momento del parto, se pueden dejar en tres, que son los principales y más importantes para ayudar a relajar a la futura mamá y a oxigenar al bebé:

la torácica, la abdominal y la jadeante.

1. Respiración torácica. Se trata de coger aire por la nariz, llenar el tórax y después ir expulsando el aire poco a poco por la boca.




2. Respiración abdominal. Es similar en acción a la anterior, pero esta vez se hincha el abdomen y después se va expulsando el aire lentamente por la boca.


3. Respiración jadeante. Consiste en sacar el aire a golpecitos y haciendo un sonido de expulsión corto. No debe emplearse más de 4 segundos y siempre debe continuarse de una respiración profunda y lenta.



¿En qué momento se utiliza cada respiración durante el parto?

1. Fase inicial del parto. Es la fase lenta donde las contracciones son más o menos regulares y débiles. Estas contracciones tienen de 20 a 45 segundos de duración y aparecen con una frecuencia aproximada de 15 minutos.

En el inicio y al final de las contracciones, utilizaremos la respiración abdominal y en el transcurso de la misma, respiraciones torácicas.

2. Fase activa del parto. Se desarrolla con contracciones intensas y de unos 60 segundos de duración cada 3-5 minutos.

Utilizaremos la respiración abdominal o la torácica al inicio y al final de la contracción, y respiraciones jadeantes durante cada contracción.

3. Fase de transición. Las contracciones tienen una duración de unos 60-90 segundos y son más frecuentes, cada dos minutos más o menos.

Utilizaremos respiraciones jadeantes, pero para no hiperventilarse, han de ser combinadas con respiraciones abdominales o torácicas.

4. Fase de expulsión. Las contracciones vienen cada dos minutos, son fuertes y de más de un minuto de duración.


Lo importante es recuperarse tras cada pujo con respiraciones abdominales o torácicas, pues sólo tendremos dos minutos más o menos para reponernos.

Durante el pujo, realmente no se respira, sino que se mantiene la respiración y se contiene el aire en los pulmones para poder hacer fuerza y expulsar al bebé.

Trucos para que las respiraciones sean más fáciles durante el parto

Aunque parezca muy difícil a priori, podemos simplificar aún más.

La respiración abdominal o la torácica se pueden utilizar tanto para el inicio y como para el fin de las contracciones y para los momentos de espera entre una y otra contracción.

 La respiración jadeante resérvala para las contracciones intensas. Practicando estas tres respiraciones, será más fácil para la mujer recordar qué respiración aplicar en los momentos adecuados y así cumplir dos de los objetivos más importantes en el parto, la relajación de la mujer y la correcta oxigenación del bebé.


Mímate!!!


Artículo que publiqué para guía infantil

http://www.guiainfantil.com/articulos/parto/tres-tipos-de-respiracion-para-ayudar-en-el-parto/



Sígueme en Twitter: @7maryann
En Facebook: www.facebook.com/mimate.un.poco

lunes, 23 de enero de 2012

Cómo prevenir los desgarros en el parto?

La mejor forma de añadir elasticidad al periné, que es el conjunto de músculos de la base de la pélvis que sostienen el útero y los esfínteres tanto vesical como uretral, es mediante el masaje perineal.


Este masaje es necesario para que toda la zona tenga la capacidad de adaptarse al paso del bebé hacia el exterior con el menor riesgo posble de sufrir un desgarro o minimizar la necesidad de practicar una episiotomía.


El masaje debe realizarse con regularidad. Se aconseja la utilización de aceites que faciliten la técnica y puede ser ejecutado por una misma.

Bien es cierto que, a medida que pasan las semanas y por la incomodidad del tamaño de la tripa, esta tarea se complica para la mujer y aunque puede seguir siendo ella quien lo ejecute con ayuda de un espejo, es más práctico que la pareja o un especialista te ayude a llevarlo a cabo.

¿Qué tener en cuenta al realizar el masaje perineal?

Para que sea más efectivo se debe realizar desde al menos, seis semanas antes del parto.

La futura mamá debe ser constante y emplear unos cinco o seis minutos cada día en el masaje. El aceite de rosa mosqueta es el más utilizado, aunque es válidos también el aceite de oliva virgen, nunca los perfumados.
Es importante que la mujer esté relajada, cómoda, que haya limpiado bien la zona y que no toque la zona de la uretra y el clítoris. Si se tiene alguna herida en las manos o si va a ser otra persona quien lo haga, es recomendable usar guantes de látex.

Se debe tener en cuenta que los dedos han de estar bien lubricados para que no provoque molestias.

¿Cómo se hace el masaje perineal?
Primero, debemos asegurarnos de tener los dedos bien lubricados. Si es la mujer quien lo va a hacer, se utilizan los dos pulgares, si es otra persona, los índices.

Se introducen los dedos a 2-4 cm y se dibuja una "U" estirando hacia afuera, estirando las paredes de la vagina, con firmeza, pero sin dolor.

Se empieza en la parte alta sin tocar la uretra hacia la parte baja en dirección al ano y una vez alli, se presiona hasta sentir un leve quemazón, se debe aguantar y aprender a relajarse, pues servirá de entrenamiento para cuando en el día del parto, la cabeza del bebé pase por ese punto.

A continuación, debemos ir dibujando la "u" de arriba a abajo y viceversa hasta cubrir los 5 mínutos e ir incrementando el tiempo cada día. Los primeros días se nota la muscultarura tensa, pero si se practica con regularidad, poco a poco, se notarán los cambios.



Antes de comenzar y como final del masaje, es conveniente hacer unos masajes preparatorios. Utilizando aceite, masajea los labios externos e internos, dibujando círculos, presionando con suavidad y estirando con cuidado los labios

Ir siempre de abajo arriba, dedicarle al masaje unos minutos para hacer que la sangre llegue precalentando la zona y así prepararla para el masaje perineal.

El fisioterapeuta experto en suelo pélvico podrá indicarte los pasos a seguir en caso de duda.

En el parto, relájate y canaliza el dolor

La mujer debe afrontar el parto con la mayor serenidad y tranquilidad que se pueda. Es importante que sepa relajarse, canalizar el dolor y utilizar la respiración como aliado.


De nada sirve que se haya masajeado antes, que haya hecho los ejercicios de tonificación del suelo pélvico, que sepa qué respiraciones se han de hacer en cada momento, sí a la hora de la verdad, no puede relajarse y ser consciente de lo que ocurre en cada momento (hablando de parto natural) para saber cuándo ha de empujar, cuándo ha de relajarse y cuándo ha de recuperar fuerzas.

El nacimiento es algo natural que ocurrirá igualmente, pero si tenemos las herramientas para que sea más seguro, más rápido, menos doloroso y menos traumático para nuestro cuerpo, aprovechémoslas.



Mímate!!!


Artículo publicado como colaboradora en guía infantil



Sígueme en Twitter: @7maryann
En Facebook: www.facebook.com/mimate.un.poco

jueves, 8 de diciembre de 2011

Osteopatía y depresión postparto

La osteopatía contra la depresión posparto


Hay ocasiones en que, una vez el bebé ha llegado al mundo, la madre pasa a un segundo plano.
Después de nueve meses de ser la protagonista, todos los focos alumbran ahora al bebé y todo gira alrededor de él. Es un hecho normal y no intencionado, pero hay mamás que no lo llevan bien, y si además a esta situación se suma el desajuste hormonal, la apariencia física y la responsabilidad que conlleva tener un hijo, la mamá se puede sentir un poco superada.

Un 60-80 por ciento de las mujeres que han dado a luz refieren una gran tristeza, pero ésta desaparece con los días. No obstante, un 20 por ciento de las mamás padecen depresión posparto. Generalmente, el tratamiento de la depresión se centra en el ámbito emocional, pero cabe la posibilidad de que el origen de la misma esté más alejado, en el sacro.




¿Qué conexión existe entre el sacro y la depresión posparto?

Para responder esta pregunta, hay que situarse en el campo de la Osteopatía, una medicina manual que toma al cuerpo como un todo. Se basa en la creencia de que todos los sistemas del cuerpo están relacionados y, por lo tanto, los trastornos en un sistema afectan el funcionamiento de los otros. El lóbulo frontal y sus conexiones prefronto-sub-corticales participan en la organización del estado de ánimo del ser humano. El sacro y los huesos del cráneo están unidos gracias al canal medular. Este sistema sacro-craneal alberga la duramadre, membrana gruesa e impermeable que protege al sistema nervioso, es decir, la médula espinal, el cerebro y los nervios que llevan los impulsos desde el cerebro al resto del cuerpo y viceversa, y que también fabrica, distribuye y reabsorbe el liquido cefaloraquídeo LCR.



Siguiendo la máxima de que un problema en un sistema puede afectar a otro, lo podemos extrapolar a que una lesión en el sacro puede afectar al cerebro. Visualicemos lo siguiente, el sacro y los huesos están unidos por la médula, al modificar uno de los dos extremos (sacro), tensa la médula y modifica al otro extremo (huesos del cráneo). Las variaciones de situación de las estructuras modifican todos los elementos que están a su alrededor. Por eso, puede ocurrir que los músculos, los ligamentos y las vísceras se verán afectados. Una lesión en el sacro modifica en consecuencia el hueso frontal y, por cercania, el lóbulo frontal donde está situado el área de la emoción.



¿Cómo se trata la depresión posparto mediante la osteopatía?

¿Cómo se afecta el sacro en un parto? Durante un parto, dos factores principales pueden afectar el sacro: un parto en litotomia (posición de exploración ginecológica) o el mismo paso del bebé por el canal del parto hacia el exterior. Ambas situaciones pueden ejercer una gran presión sobre el sacro y modificarlo. En los partos en litotomía, se ven muchos sacros impactados. El impacto se produce cuando, debido a la posición de la madre y a la fuerza al empujar contra la camilla dura, se desplaza hacia adentro el sacro, hacia el interior de los iliacos. El tratamiento se basa en técnicas osteopáticas estructurales que normalizan el sacro y técnicas craneales para normalizar las estructuras y que fluya el LCR con normalidad. Los resultados son muy efectivos y no está demás, cuando una mujer sienta depresión después del parto, mirar más allá, mirar su globalidad.


Artículo publicado también en:
http://www.guiainfantil.com/articulos/embarazo/depresion/la-depresion-posparto-se-puede-tratar-con-osteopatia/



Sígueme en Twitter: @7maryann

jueves, 3 de noviembre de 2011

Pilates y el parto

Tras nueve meses, la mujer embarazada ha de afrontar la última parte de su gestación, el parto. Unos días antes, por lo general, el bebé ya se ha colocado hacia abajo y emprenderá, en ese momento, el descenso por el canal uterino hacia el exterior, hacia la vida. Se considera que una mujer inicia el parto con la aparición de contracciones uterinas regulares, que aumentan en intensidad y frecuencia. 


El parto tiene tres fases, descenso, alumbramiento y expulsión de la placenta. El parto puede ser "natural" o "instrumentalizado". 

Dar a luz requiere un gran esfuerzo de la madre y la necesidad de convivir con el dolor. El dolor aporta a la madre la información sobre cómo se va desarrollando el proceso de dar a luz y las contracciones y la frecuencia le indican cuando ha de hacer pujos o empujar, mantener o ayudar al bebé en su descenso hasta la salida completa al mundo exterior. En ocasiones, por alguna complicación o por facilitarle a la madre este proceso, se opta por administrarle la epidural o practicar una cesárea. Con la cesárea, la futura mamá podrá descansar, pero con la epidural, igualmente deberá pujar, eso sí, sin dolor, lo que le dificultará, a menos que esté bien entrenada, saber dónde ha de focalizar su esfuerzo.



¿Qué porta el método Pilates a la embarazada durante el parto?

Si es un parto natural, con o sin epidural, la madre deberá ayudar en el proceso mediante los "pujos". Para ello, deberá haber aprendido a respirar y a focalizar ese esfuerzo, a bien de conseguir que el niño nazca. Un parto puede que sea rápido o que se necesiten horas para conseguirlo. Por este motivo, la madre ha de estar en buena forma física. Cierto es que está en la naturaleza de la mujer dar a luz, pero más cierto es, aún si cabe, que una mujer con una buena condición física, con conocimiento de su cuerpo, con capacidad de focalizar el esfuerzo a la musculatura necesaria para pujar, con un buen estado del suelo pélvico y con buena resistencia aeróbica, tendrá más posibilidades de que el parto sea rápido.




Mediante el método Pilates, la mujer aprenderá a tonificar su suelo pélvico, a controlar cuando quiere activarlo y cuando quiere relajarlo, previniendo desgarros y disminuyendo el tiempo de recuperación tras el parto. Con los ejercicios de Pilates durante el embarazo también conseguirá un buen estado de los abdominales, que le ayudarán en los pujos y a conseguir que el parto sea más rápido.

Pilates es un método consciente, que se rige en base a la coordinación de los movimientos con la respiración, proporcionando una buena oxigenación, mayor capacidad aeróbica y física. La mujer durante el parto tendrá más resistencia para afrontarlo consiguiendo al tiempo, mayor control de la situación lo que le ayudará a disminuir la ansiedad y la preocupación de que todo va a salir bien. 




¿Cuál es el origen del Pilates?

El método Pilates nació a principios del siglo pasado por la necesidad de un hombre, Joseph Humbertus Pilates, de conseguir un buen estado físico y mental, ya que desde la infancia tuvo problemas asmáticos y raquitismo. Su interés por el funcionamiento del cuerpo humano, le llevó a elaborar una tabla de ejercicios donde combinaba principios orientales, como el yoga, con ejercicios rehabilitadores, consiguiendo beneficios que van desde la correción postural hasta la tonificación y resistencia muscular, la elasticidad, y gracias a la concentración, al movimiento consciente y a la respiración, un conocimiento y control sobre el cuerpo extraordinario.


Mímate!!!

Este artículo lo escribí para guía infantil.com
http://www.guiainfantil.com/articulos/embarazo/ejercicios/el-parto-y-el-metodo-pilates/




Sígueme en Twitter: @7maryann

martes, 1 de noviembre de 2011

Pilates y el Embarazo

La práctica del método Pilates durante el embarazo es muy útil para ayudar a las futuras mamás a adaptarse a los nuevos cambios. No importa si antes no se había realizado ninguna clase, incluso si se desconocía su existencia, se puede practicar desde cualquier momento del embarazo hasta el último día, siempre que el embarazo no sea de riesgo. El método trabaja la respiración, la corrección postural, la elasticidad y el suelo pélvico.





Pilates en el embarazo

La mujer embarazada experimentará cambios en su cuerpo desde los primeros días. Esos cambios van desde los músculo-esqueléticos, anatómicos, hormonales, circulatorios, cardiopulmonares hasta alteraciones en los ciclos de sueño, entre otros. Realmente, el cuerpo de la mujer vive una crisis, entendiendo crisis como cambio brusco, y además, estos cambios se producen dentro de un proceso rápido. En nueve meses, la mujer cambiará, se transformará, se adaptará, se preparará y lo hará para cubrir todas las necesidades del bebé.


El útero de la mujer es el que sufre una transformación mayor. Es un órgano pélvico, pero durante la mayor parte del embarazo, se convierte en abdominal porque el espacio no está acotado por estructuras óseas y permite más libertad para acoger al bebé en su crecimiento. Este hecho supone variaciones como el desplazamiento de los órganos viscerales, el aumento de la presión sobre la vejiga, la distensión de los músculos abdominales y el aumento en las curvas de la columna, desplazando a su vez, la línea de gravedad. Las futuras mamás adquieren una nueva postura; en realidad, es una postura de protección hacia el bebé y de preparación al parto. Se realiza de manera inconsciente. Por una parte, se "cierran " (se vuelcan) hacia el bebé, "lo protegen" con su actitud postural, y por otra, separan más la piernas para provocar la apertura de la pelvis, tan necesaria a la hora del parto como para poder andar, contrarrestando los cambios en el equilibrio.



Pilates: ¿qué puede hacer por ti?

La base del Pilates es el powerhouse, que se localiza justo donde el bebé va a crecer. El conocimiento de cómo activar está zona, de cómo mantener el tono óptimo de la musculatura durante el embarazo, de cómo trabajar el suelo pélvico, de cómo respirar, va a provocar, entre otros beneficios, la disminución de dolores de espalda, una mayor estabilidad y contención del bebé, también baja el riesgo de la separación de los rectos por la distensión lógica de los abdominales, preserva la capacidad respiratoria y previene la incontinencia urinaria de esfuerzo. Además, como a partir del trabajo de la "mansión del poder" también se trabaja el resto del cuerpo, ayuda a ganar resistencia física, tan necesaria para afrontar el parto, y activa la circulación. Un método muy completo del que se pueden beneficiar las mujeres embarazadas.

Mansión del poder

¿Quieres saber más sobre Pilates?

El método Pilates nace a principios del siglo XX de la mano del alemán Joseph Humbertus Pilates. Joseph era un niño enfermizo, que padecía asma y raquitismo. Un médico, amigo de la familia, le regaló un libro de anatomía. A raíz de este regalo y debido a su afán por conocerse bien, ideó un método donde aunó los principios de distintas disciplinas, como el yoga y la gimnasia, a sus conocimientos de rehabilitación, todo coordinado con el control mental y la respiración. En sus orígenes, Joseph lo llamó Contrology (contrología), el arte de la mente de controlar el cuerpo y dio el nombre de Powerhouse (Mansión del poder), al conjunto de músculos formados por el transverso abdominal, el diafragma, los oblicuos, el recto abdominal, los paravertebrales, los glúteos y todos los que conforman el suelo pélvico, es decir, al conjunto de músculos, externos e internos, comprendidos entre las costillas y el suelo pélvico. Estos músculos tienen la función de sujetar la columna vertebral, los órganos y asegurar una correcta postura consiguiendo, entre otros beneficios, prevenir dolores de espalda.



 
Este articulo lo publiqué en guía infantil.com  hace unas semanas. Ahora lo incluyo en mi blog para que perdure siempre.
 
 
Mímate!!
http://www.guiainfantil.com/articulos/embarazo/ejercicios/pilates-y-embarazo-beneficios-para-la-futura-mama/



Sígueme en Twitter: @7maryann