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jueves, 26 de enero de 2012

¿Incontinencia Urinaria por practicar deporte?

Un entrenamiento descompensado puede provocar, a la larga, pérdidas de orina en mujeres deportistas.

Las mujeres deportista son un grupo de riesgo de padecer incontinencia urinaria. Su prevalencia va desde el 8 al 40% al que se le asocia principalmente la IUE ( Incontinencia urinaria de esfuerzo). La actividad física implica un aumento de la presión intraabdominal que incide sobre la masa visceral y el suelo pélvico, con el consecuente resultado de un cierre uretral deficiente durante el esfuerzo.

Para ser más clara, la Incontinencia Urinaria de Esfuerzo se define como la perdida involuntaria de orina cuando se produce un aumento de la presión abdominal. Esto ocurre cuando aparece tos, estornudos, risa, cuando se levanta objetos, cambios de posición.

El suelo pélvico es un conjunto de músculos situados en la base de la pélvis cuya función es la de sostener el útero, la vejiga y el intestino grueso. También alberga la salida de la uretra, la vagina y el ano.

El estado muscular óptimo es necesario para prevenir prolapsos e incontinencias. Para la mujer con IUE, la perdida de orina puede llegar a ser un problema no solo higiénico sino también laboral, social y emocional.

En los últimos años, el deporte entra a formar parte del listado de factores de riesgo junto con ser joven, nulípara (no haber dado a luz), físicamente activa y saludable.

Se debe a la descompensación entre las musculatura del suelo pélvico y la abdominal. Las deportistas en sus planes de entrenamiento tienen en cuenta el estado de toda la musculatura pero olvidan ejercitar también el suelo pélvico.

Si una mujer tiene unos abdominales muy tonificados, aumentará la presión interna sobre los órganos abdominales (intestinos, estomágo, hígado...) y pélvicos (útero, vejiga), es decir, los empujará hacia abajo. Si la musculatura del suelo pélvico no está trabajada, no está tonificada, provoca que el esfinter uretral, por donde sale la orina, esté debil y no pueda cerrase cuando por ejemplo, se salte, se corra, se cargué peso, se lancé una jabalína o simplemente se ría.

La solución es sencilla, la prevención es importante. Se debería añadir en los planes de entrenamiento, un apartado focalizado para el suelo pélvico. Al ser músculos, se han de trabajar como tales teniendo en cuenta que se fatigan rápido. Ejercicios de activación perineal, electroestimulación o conos vaginales (diferentes pesos), son algunos de las opciones que existen y se practican para fortalecer el suelo pélvico.

Si ya se sufre de incontinencia, existe una amplia gama de técnicas a nivel fisioterapéutico con el objetivo de requilibrar la musculatura pelviana, que van desde la realización de eejrcicios tipo Kegel, pasando por electroestimulación funcional hasta técnicas de reforzamiento del suelo pélvico, entre otros.


La IUE tiene recuperación temprana,solo hay que empezar a tratarla al primer signo de escape. rodearse de profesionales que nos puedan personalizar el entrenamiento perineal a la disciplina que se practique.


Artículo para Spain Sport Network:
http://www.spainsn.com/incontinencia-urinaria-por-practicar-deporte




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lunes, 23 de enero de 2012

Pérdidas de orina en el embarazo

Durante la gestación, la mujer experimenta cambios en los diferentes sistemas que rigen en el cuerpo humano en general y el sistema urinario es uno de ellos.

El útero, que descansa sobre la vejiga, va aumentando de tamaño y de peso con el paso de las semanas, de esta manera, va ejerciendo una presión cada vez mayor sobre la vejiga y su capacidad de almacenaje se ve mermada.

Es normal que aumenten las ganas de orinar. Por otra parte, debido al incremento hormonal, el esfinter uretral interno de la vejiga tiene menos capacidad de contracción y, a poco que la vejiga tenga orina, éste se relaja y provoca escapes.




Tipos de incontinencia


La necesidad de acudir al baño con frecuencia es normal en el embarazo. No obstante, la micción frecuente no debe confundirse con la incontinencia.

1. Incontinencia de urgencia. Es la necesidad de miccionar continuamente, la incapacidad de poder aguantar una vez vienen las ganas. En la mayoría de los casos, está asociada a patologías neurológicas o a vejigas hiperactivas.

2. Incontinencia de esfuerzo. En el embarazo, hay ocasiones en que las pérdidas de orina vienen después de toser, estornudar, reír o levantar algún peso. Son las conocidas como incontinencias de esfuerzo y se deben en su mayoría a la debilidad de la musculatura del suelo pélvico

3. Incontinencia mixta. Se presenta cuando las citadas anteriormente vienen juntas.

¿Cuál es el mecanismo de la incontinencia de esfuerzo?

Las mujeres embarazadas suelen padecer la incontinencia urinaria de esfuerzo debido a la debilidad de la faja abdominal y de la musculatura perineal.

Su funcionamiento se puede construir mediante un simil. Imaginemos un globo lleno de agua, con un nudo un tanto flojo. El nudo representa el suelo pélvico y el globo la capacidad abdominal.

Cuando se tose, se ríe, se levanta un peso o se estornuda, la presión sobre el abdomen aumenta, presionando nuestro globo. Es como si lo apretáramos con fuerza y en consecuencia el agua querrá salir.

Si el nudo está bien hecho, si es fuerte, no se escapará, pero si es flojo, el agua saldrá. Esto mismo es lo que pasa en nuestro cuerpo. Cuando la vejiga tiene orina, al toser, reír o estornudar, aumenta la presión abdominal y ésta empuja a la vejiga.

Si el suelo pélvico está contraído, no habrá pérdida, pero si es débil y no aguanta la presión, tendremos una fuga de orina.



¿Qué podemos hacer contra la incontinencia en el embarazo?

La incontinencia de esfuerzo suele ser transitoria y de relativa facilidad de prevención. Conseguir un buen estado del suelo pélvico para poder controlar cuando queramos la salida de la orina es primordial.

Para conseguirlo, debemos tener un buen tono y resistencia muscular de la musculatura perineal y capacidad de contraerla y relajarla cuando se quiera.

Los ejercicios de Kegel son muy efectivos para recuperar el tono muscular y fortalecer el suelo pélvico. Lo importante es ser constante puesto que no tienen efecto inmediato.Los resultados se empiezan a notar pasadas las 6-8 semanas.

Como medidas extras, intenta evitar la ingesta excesiva de líquidos y de picante, el estreñimiento y mantén una buena higiene íntima para evitar infecciones. Y, sobre todo, como ayuda, contrae la musculatura perineal al toser, al reír o al estornudar.


El médico, la matrona y el fisioterapeuta te podrán indicar cuáles son las medidas, y los ejercicios pertinentes para mantener el buen estado de tu suelo pélvico.

y recuerda, mímate mucho!!!

Artículo publicado por mí, en guía infantil
http://www.guiainfantil.com/articulos/embarazo/molestias/la-incontinencia-en-el-embarazo/



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jueves, 8 de diciembre de 2011

Cuídado del suelo pélvico durante el embarazo

¿Qué hacer para tener un suelo pélvico tonificado y elástico?

El suelo pélvico es el conjunto de músculos situados en la base de la pelvis, dispuestos como una hamaca, y que sirven de apoyo a la vejiga, al intestino grueso y al útero. Se podría decir que se divide en una zona anterior donde se encuentran la vagina y la uretra, y en otra parte posterior donde se encuentra el orificio anal. Como conjunto de músculos que es, éstos también se pueden ejercitar y es vital para evitar disfunciones que así sea. El buen estado anatómico del suelo pélvico previene alteraciones tales como los prolapsos, las disfunciones sexuales y las incontinencias urinarias.




¿Qué papel juega el suelo pélvico en las mujeres embarazadas?

Durante el embarazo, las mujeres debido a la relajación del esfiter uretral y del peso que va adquiriendo el bebé, pueden tener perdidas de orina. Por eso, si se tiene un buen estado de la musculatura del suelo pélvico, se pueden evitar esas pequeñas fugas. También es importante saber contraerlo y relajarlo a voluntad para tener un control total de los pujos durante el parto. Un buen suelo pélvico asegura una pronta recuperación y la disminución de posibilidades de sufrir incontinencia de esfuerzo. Por último y no menos importante, es tener una musculatura elástica en el periné para prevenir los desgarros durante el parto.




Un suelo pélvico tonificado y elástico

El suelo pélvico, como conjunto de músculos, puede contraerse y relajarse a nuestra voluntad. Los ejercicios de Kegel son los más conocidos y utilizados por las mujeres por su fácil comprensión y por la posibilidad de poder ejecutarlos en cualquier momento y en cualquier lugar con total discreción. Es importante que podamos controlar tanto la contracción como la relajación, ya que es igual de perjudicial una musculatura hipertónificada como una musculatura débil.


Para conseguir una musculatura elástica y que dé de si durante el parto, es esencial masajear la zona con regularidad para favorecer una buena irrigación de la zona y así aumentar su elasticidad. Sería interesante que en la medida que se pueda, la mujer pida una valoración de su estado perineal, para ver de qué estado parte y focalizar mejor los ejercicios o los posibles tratamientos para su cuidado.




Cuidados tras el parto

Después de dar a luz, siempre y cuando el bebé haya atravesado el canal de parto y no haya nacido por césarea, puede verse afectado el suelo pélvico por el paso del bebé, la instrumentalización, la episiotomía o los desgarros. Una pronta intervención de reeducación y rehabilitación del mismo, ya desde los primeros días, acortará el tiempo de recuperación del suelo pélvico.

Si se ha precisado episiotomía o hubo un desgarro, debemos cuidar bien la cicatriz para que no se formen queloides (engrosamiento del tejido), mediante apositos especiales, tratamientos láser o masajes. El mantenimiento del suelo pélvico no ha de focalizarse sólo en el periodo del embarazo o del posparto. La mujer a lo largo de toda su vida debe mimar y mantener la zona en buen estado, pues prevendrá en un futuro, posibles complicaciones.





Nota: Ver el post: La importancia de ejercitar el suelo pélvico a cualquier edad.



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sábado, 6 de noviembre de 2010

Bolas chinas

En una de mis clases de pilates acabamos hablando de las bolas chinas y sus beneficios para las mujeres.

Habéis oído hablar de ellas, estoy segura, pero lo que no tengo claro es sí se conoce la idea de utilizarlas como aliadas de nuestro suelo pélvico.

¿Y qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico o periné es el conjunto de músculos y aponeurosis que cierran la parte inferior del abdomen, comportándose como una hamaca flexible de apoyo para la vejiga, el aparato genital interno (vagina y útero)
y el recto.

Cuando esta hamaca está debilitada, no realiza su función de sostén y ocasiona problemas como la incontinecia urinaria por esfuerzo.  El esfínter no puede impedir el flujo de orina cuando hay aumento de la presión desde el abdomen (como cuando uno tose, se ríe o levanta algo pesado).

La incontinencia urinaria de esfuerzo es el tipo más común de incontinencia urinaria en las mujeres.

Este tipo de incontinencia se ve a menudo en mujeres que han tenido múltiples embarazos y partos vaginales y cuya vejiga, uretra o pared rectal sobresalen dentro de la vagina (prolapso pélvico).

Y de aquí nuestra conversación, qué método utilizar para contrarrestar el debilitamiento del suelo pélvico.

Existen ejercicios para tonificar la musculatura,  los conocidos ejercicios de Kegel, también ya las citadas bolas chinas y  la biorretroalimentación

la estimulación eléctrica pueden servirles a aquellas personas que tienen problemas para realizar los ejercicios de entrenamiento de los músculos pélvicos. Estos dos métodos le pueden ayudar a identificar el grupo de músculos correcto a trabajar. La biorretroalimentación es un método que le ayuda a aprender cómo controlar ciertas respuestas corporales involuntarias

Con respecto a las bolas chinas, quedan demostrados los siguientes beneficios
Tonifican la musculatura perineal previniendo la incontinencia y favoreciendo la recuperación después del parto.
Cierran la vagina favoreciendo un aumento de la sensibilidad sexual y estimulan las sensaciones eróticas de la mujer

Cómo usarlas
Se colocan en el interior de la vagina como si fuera un tampón dejando el cordel por fuera para poderlas retirar.

Es importante estar en movimiento para que sean eficaces (andar, correr, etc.).  Aunque también hay ejercicios que se pueden hacer sentada, incluso acostada que sirven para empezar a preparar la musculatura para tomar conciencia y que sirve de pre-entrenamiento.

El tiempo de uso para tonificar la musculatura pélvica será progresivo empezando por 15 minutos diarios e ir aumentando 15 minutos más semanalmente hasta una hora aproximadamente.

En caso de dificultad con el nuevo tiempo mantener una semana mas el tiempo anterior. Una vez se llevan 1 hora diaria sin problemas puede pasar a usar la variedad de una bola con la cual contrayendo la musculatura se puede aprender a desplazarla por la longitud de la vagina.

Ante cualquier duda, pregunten a los especialistas y un último consejo....

...Coge unas bolas chinas y Mimate!!!!



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